viernes 22 de enero de 2010

¿No hay dinero, alcaldes? ¡Endéudense! Pedro Castro dixit.

No salgo de mi asombro tras haber leído las declaraciones del presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, Pedro Castro, que publicaba ayer el diario EXPANSIÓN. En ellas, el cabeza visible de los alcaldes españoles aconseja a los ayuntamientos que, ante la falta de recursos económicos, sigan gastando como hasta ahora y aumenten su deuda por encima de los límites actualmente establecidos. Como le cuento. Ante la falta de recursos de los consistorios por la caída de los ingresos de la actividad económica y constructora, Castro apuesta por no aplicar ningún tipo de medidas de contención y seguir como hasta ahora insisto, disparando el aendeudamiento. Y aunque no lo dice de manera clara, esperando que en un futuro alguien, es decir, el Gobierno de España con el dinero de los españoles, arregle el desaguisado.

La postura del presidente de la FEMP aterra. Si bien es cierto que todo ayuntamiento tiene que dar unos servicios esenciales a la ciudadanía y esto es inevitable, no es menos cierto que si se centran los esfuerzos en reducir el gasto corriente, se puede hacer cuadrar la caja de los municipios, aunque vengan mal dadas.

Vamos, que Castro parece desconocer o lo que es peor, ignorar deliberadamente, lo que todo gestor de empresa privada sabe: ante una reducción de ingresos, hay que reducir el gasto estructural para mantener los servicios básicos y las inversiones productivas, evitando por todos los medios el endeudamiento.

Cuánto tienen que aprender las administraciones públicas de la empresa privada, mi querida Lorena. Lo que Castro les dice a los alcaldes –“gasten, endéudense que ya vendrá papá estado a pagar los platos rotos”-, sería motivo de despido o cese inmediato si lo hiciera un dirigente empresarial.

Además, hay que analizar las consecuencias que podría tener el aumento incontrolado de la deuda de los ayuntamientos: en un momento en que la deuda del Estado está minando la solvencia financiera de nuestro país y amenaza con la estabilidad económica del mismo, un agujero en la deuda de los municipios podría producir a medio plazo el colapso total de nuestra economía. Y eso supondría un distanciamiento total de los criterios de convergencia de la zona Euro y un acercamiento en materia económica a las repúblicas bananeras del África Negra. Vamos… alianza de civilizaciones, pero al más alto nivel.

Confío en el sentido común de nuestros alcaldes. Y una reflexión para ellos. Antes de lanzarse de cabeza al pozo del endeudamiento, les pido que se pregunten: ¿de verdad no se puede hacer nada para reducir el gasto corriente? ¿no hay partidas no esenciales y no productivas que puedan ustedes reducir?

Y les doy un dato de andar por casa: con alguna excepción muy concreta, ¿piensa usted que los pueblos de Castellón que acuden a la feria FITUR de Madrid han reducido sus gastos en comidas, viajes y hoteles? ¿han reducido el número de personas que visitan la feria sin justificación clara, a cargo de las arcas municipales? La respuesta es rotundamente no. Sin embargo, si que se han recortado en muchos casos las partidas destinadas a acciones de publicidad y marketing en Madrid. Vamos, que se prioriza la mariscadita en la capital, antes que invertir en aquello que hace que los madrileños se interesen por visitar nuestra provincia. Mal vamos.

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