Ahora sí, que sí, mi querida Lorena. Ya es Navidad. Anoche en las calles de Castellón parecía que fuera Magdalena. Cenas de empresa, fiestas en todas partes, y claro… hoy muchos móviles apagados. Los excesos se pagan.Excesos que hemos visto también en las habituales comidas y cenas que partidos políticos, instituciones y colectivos empresariales ofrecen a los medios de comunicación. Si hay crisis que no se note, esa ha sido la máxima en todos los casos.
Y mientras el colectivo tal te explica lo mal que lo están pasando por la crisis, o el alcalde cual te cuenta lo austeros que serán los presupuestos de 2010, te sirven el enésimo entrante y te rellenan la copa de vino.
Llegó la prensa señor Marqués. Qué pasen y que coman. Esa es la idea.
Como le comentaba ayer al presidente de PYMEC, el bueno de José Antonio Galiana en la comida a la que acudí, reivindico la frugalidad gastronómica en estos encuentros, o bien, que se celebren estos ágapes en julio, por ejemplo. Que después de una docena de comidas, uno no tiene el cuerpo para más langostinos. Y tampoco está de más guardar las formas en estos tiempos que corren.
En fin, bromas aparte, es bueno para nuestra economía que por unos días dejemos de lado la desconfianza y nos lancemos al consumismo responsable. Los restaurantes y comercios, también tienen derecho a compartir la felicidad de aquellos que, pese a la crisis, seguimos teniendo trabajo y un sueldo. ¿A que sí? Feliz navidad.

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