jueves, 8 de octubre de 2009

La necesaria reforma del mercado laboral: Un tema tabú.

El desempleo, mis queridos oyentes, sigue siendo el principal problema de este país. Con una tasa de paro que afectará a una de cada cinco personas en edad de trabajar en 2010, las perspectivas para el empleo no son buenas en nuestro país. Conviene recordar que el paro es una consecuencia de la crisis y no una causa en si mismo, pero aun así, hay que hacer un esfuerzo colectivo para poner los medios que garanticen el derecho al trabajo de la ciudadanía.

Hay que buscar soluciones y poner en marcha políticas que fomenten la creación de empleo, y para ello es necesario que los actores implicados aunen esfuerzos y busquen soluciones. Empresarios, sindicatos y administraciones están obligados a potenciar el diálogo social, dejando de lado posturas inmovilistas que no llevan a ninguna parte.

El último capítulo del desencuentro ha sido protagonizado por el enfrentamiento entre el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez, y los sindicatos. Ayer, el secretario general de UGT en Madrid, José Ricardo Martinez, mandó literalmente al primero “a su puta casa” por la defensa de éste de la reforma del mercado laboral en España.

El exceso verbal de este dirigente sindicalista, que no pasa de ser una anécdota, refleja a la perfección la postura inmovilista de los sindicatos ante cualquier tipo de propuesta de flexibilización del mercado laboral. Y es que en este país es un tema tabú plantear revisar las condiciones de contratación y despido de los trabajadores. Y atendiendo a las cifras, que nos demuestran que nuestro país a igual crecimiento destruye más empleo que otras economías, no es descabellado plantearse una reforma del mercado laboral.

Mientras que en economías mucho más dinámicas que la española, como la estadounidense, la movilidad de los trabajadores está socialmente asumida y no supone ningún problema para nadie, en España seguimos aspirando a “colocarnos” en un trabajo “para toda la vida” y no estamos dispuestos a cambiar de ciudad o de provincia para mejorar nuestras condiciones laborales.

Miren, no seré yo quien defienda de entrada la reducción de las indemnizaciones por despido o el despido libre, pero sí les voy a defender que, si existen voces mucho más expertas que yo en economía que aseguran, que la flexibilización del mercado laboral reduciría el paro en España, al menos, es necesario estudiar el asunto.

Por que les puedo asegurar que, entre tener un alto porcentaje de trabajadores con el puesto asegurado, y un 20% de parados de larga duración, o tener una oferta laboral más flexible y basada en criterios de productividad, y un porcentaje menor de parados, sin dudarlo, me quedo con lo segundo.

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