Estaba cantado. Ricardo Costa será apartado de sus funciones en el Partido Popular valenciano tras la ejecutiva convocada para el próximo martes. El levantamiento del secreto de sumario sobre un tercio del mismo por parte del juez, y por tanto la conversión en oficial de las conversaciones telefónicas filtradas, una vez más, al Grupo Prisa desde el Ministerio del Interior, recomiendan esta medida. Ante tan graves acusaciones y ante el espectáculo mediático que han dado las transcripciones de las conversaciones, independiemente de las implicaciones legales que a fecha de hoy no las hay, hay que dimitir, al menos temporalmente.Sin embargo uno se queda con la sensación de que en el Partido Popular no saben aplicar el manual de gestión de crisis. ¿Qué necesidad había de prolongar durante tres días esta necesaria inevitable decisión? En cuanto surge una crisis, ya sea en el ámbito empresarial o institucional, y mucho más en el seno de un partido político, las decisiones hay que tomarlas de manera inmediata y sin titubeos. Costa debía haber aceptado dimitir inmediatamente y de no hacerlo, el partido debía haber anunciado su "dimisión forzada". Retrasar la orden de arriar los botes en un naufragio sólo sirve para que el número de víctimas sea mayor.

Con respecto a todo esto de la trama Gürtel y de los sinvergüenzas de nuestros políticos (sean del partido que sean) me gustaría invitarte a leer mi último artículo:
ResponderSuprimir"NO ES PAÍS PARA HONRADOS"
http://www.terceraopinion.net/2009/10/11/no-es-pais-para-honrados/
Un saludo.