viernes, 18 de septiembre de 2009

Azujeleros y futbolistas.

Hay esperanza para el sector azulejero, mi querida Lorena. El inicio de la recuperación económica constatado por la Unión Europea en buena parte de los países de la Zona Euro, abre unas buenas perspectivas para el principal sector industrial valenciano. Las ventas en España, de las que tradicionalmente se ha tenido gran dependencia siguen y seguirán estancadas, pero las exportaciones, que suponen ya un 60% del negocio total, comienzan a recuperarse muy lentamente. Sin embargo, nuestras empresas, castigadas durante los últimos años por la crisis, se encuentran con un grave problema de financiación que podría frenar las ventas en el exterior. La dificultad para acceder a líneas de descuento debido al cierre del grifo de las entidades financieras, frenan la capacidad de maniobra de nuestras empresas. En la práctica, sin un apoyo financiero, supone que cada venta internacional es un gran riesgo financiero para la empresa.

La solución es bien sencilla. La patronal ASCER, en su reunión de esta semana en Castellón con el vicepresidente del Consell y nuevo conseller de Industria, Vicente Rambla, pidió a este que fuera la Generalitat quien creara vía IVEX una línea de avales para el sector. Es decir, la industria del azulejo pide al Consell que haga lo mismo por ellos lo que ya ha hecho por el Valencia Club de Futbol, una sociedad anónima deportiva. El vicepresidente se ha comprometido a estudiarlo, y esperemos que, por el bien del sector, estos avales se concreten y sea una realidad el prometido plan de internacionalización del azulejo. Por que si se le concedió esta solución a un club deportivo que tiene activos en forma de futbolistas que puede vender y no vende, nuestra industria, que tiene un stock que quiere vender y no puede, debería al menos, recibir el mismo trato. Que si el Valencia CF es, como dijo el president Francisco Camps, “patrimonio de todos los valencianos”, la industria azulejera, ni les cuento.

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